ISRAEL LATINA

Magazine virtual ISSN: 1565-7442, 2da. Etapa

“A la memoria de nuestros hijos-soldados, caídos en combate y las víctimas civiles del terrorismo islamista de Hamás”

“A la memoria de un amigo”, O. Hilel.

Traducción del hebreo Arie Comey

A Jaim Ben Dov

Jaim,
has vuelto a tu madre,
a esa tierra que tanto amaste.
Y nosotros tus amigos, absortos y cabizbajos:
Se fue Jaim.
Ninguno de nosotros llora.
Somos gente que no llora.
Quizá mis ojos estén un poco húmedos;
sea, yo soy el sentimental del grupo.

Jaim,
has vuelto a tu madre,
entrado al circuito de la floración y fruto,
circuito eterno.
Pero nos has abandonado,
no frecuentarás más nuestras reuniones.
No te alegraras más,
no reirás y no fumarás tu pipa.

Nosotros seguiremos encontrándonos
y alegrándonos muchos años todavía.
¡Es posible que no siempre te recordemos!
¡En nombre del cielo!
Es posible que te olvidemos.

Sí, ya no reirás. No volverás a reír
y nosotros no celebraremos tus bromas,
ya que volviste a tu madre que tanto amaste.
Ya no te diremos:
¡el sábado a las diez nos encontramos –
siempre que no llueva!
Y tú ya no contestarás
¡No, no, sábado es sábado!

Jaim,
nosotros te quisimos,
en un poema no se escribe que eras querido,
¡mas eras querido!

No te lloramos,
mas nuestras almas lloran,
nuestras almas no son soldados y
lloran la muerte de un hermano.
Perdónalas.
También tu alma llora por ti,
ella te conocía mejor que todos
nosotros, le pertenecías.
Nuestras almas no son soldados,
ni están habituadas a la guerra,
ellas lloran cuando les duele,
son como niños pequeños.

Jaim,
¡Tú eras más niño que tu propia alma!
Eras un niño,
fuiste simplemente un hombre.
¡Amaste!
Y es posible que no sintieras
el halo de amor que emanaba de ti.
¡Nosotros lo sentimos!
Lástima que no te lo dijimos antes,
tal vez, es posible que no pudimos decírtelo,
somos gente sencilla y parca en palabras.
¡Halo de amor!
¡Sí, ése no es un refugio seguro frente al fuego!
Hoy no se vence con amor.
Tal vez mañana o después, venza el amor.

¡Quiera Dios!

Israeli soldier stands beneath a flag

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

“La Torre de Babel Ediciones”

“La Torre de Babel Ediciones”, es un proyecto editorial independiente, que propone la divulgación de autores isarelíes contemporáneos que escriben en español. Relatos, poemas y entrevistas. Novela histórica basada en hechos reales. Poesía erótica. Diferentes géneros para mirar esta sociedad.

Goodreads

“El último día”, Mina Weil

Monfalcone, en el noroeste de Italia, 1938.Una familia judía feliz. Una muchacha y las tiernas confusiones de la adolescencia. De repente, el aire se enrarece, los bordes de la realidad se resquebrajan; una ley anula los derechos de los judíos y los declara subhumanos. Antiguos fantasmas de muerte y dolor regresan desde relatos que parecían sólo eso, viejas historias. El exilio apresurado se vuelve la única alternativa. Hay, entonces, que abandonarlo todo, demoler, deshacer lo que era, tan naturalmente, la vida. Hay que hacerse adulto antes de haber dejado de ser niño. Habrá un último día en a escuela y en la casa, habrá un puerto y un barco, habrá la vaga imagen de una Argentina de la que sólo se conoce el sabor de ciertos caramelos de nombre divertido. En las maletas apenas cabe lo imprescindible – y también los símbolos lo son: la valijita de cartón de un fugitivo de otra guerra, los candelabros de Shabat envueltos en los decretos antijudíos. Desde la cubierta del barco, reiterando sin saberlo la antigua mirada del desterrado, Anna aprende definitivamente que la vieja Historia es parte de su propia biografía. “El último día” es un relato de amores naturales y violencias incomprensibles, de bruscos crecimientos y envejecimientos prematuros. No hay en él rencor o estridencias, sino una dolida denuncia y, sobre todo, la apretada nostalgia que desea recuperar y preservar, mediante la palabra amorosa, lo que nunca debió perderse del modo en que se perdió. Florinda Friedman Goldberg. (Docente e investigadora de Literatura Latinoamericana Universidad Hebrea de Jerusalén y Universidad de Tel Aviv)

“Juglarías” …un poeta en Israel…

Juglarías, la poesía de los hombres y mujeres que abrazan el devenir vital con intensidad estableciendo ese vínculo maravilloso entre vida y literatura. Y pese a la presión del docto en la torre de su castillo, las juglarías se convierten enclerecias, y los hombres y mujeres que las escriben en sabios de sangre instruída con una analítica sanguínea desbordante de historias y experiencias. El texto Juglarías, un poeta en Israel, está escrito entre duelos y quebrantos, entre alegrías y entusiasmos y con una prosa poética natural y profunda. La lírica de Juan Zapato, su autor, es realista, a veces agnóstica en cuanto a lo ulterior; otras de poso infantil ante lo pretérito, en otros casos, como en sus relatos, de tono antropológico pero sin la ausencia de una mirada poética. Todo un testimonio vital fundamentado en el tiempo y el espacio de los años que han pasado desde el inicio de la vida del autor en Argentina a la madurez en Israel tras su aliá. Vida y literatura, elementos inseparables. Textos que nacen del devenir diario y que Juan Zapato ofrece al lector para humanizarse y humanizarnos. Esperanza, a veces casi agotada, la que el autor nos desvela ante el conflicto de su tierra, y saltos a la metáfora vital y a la ataraxia, para descansar de tanto nudo gordiano. Juglarías, un poeta en Israel es vida, un cuaderno de viaje al fin de al cabo. Es una muestra de cómo Juan Zapato hace literatura de su experiencia escogiendo segmentos de aquel momento y aquel lugar que, por un pequeño capricho del cosmos, destacaron sobre otros para ser contados en prosa o poesía. Jesús Sordo Medina (Revista Homo Homini Sacra Res)

A %d blogueros les gusta esto: