ISRAEL LATINA

Magazine virtual ISSN: 1565-7442, 2da. Etapa

“Fanatismo ideológico”, Ernesto Kahan

cristina-kirchnerEn mi experiencia de investigador científico de más de 40 años, puedo afirmar que siempre tuve claro que los hechos documentados y las relaciones de asociación entre factores, si se demuestran que no son debidos al azar, son posiblemente causales en la medida que cumplan las leyes de tiempo y lugar referidas a ese tipo de asociaciones. Ello sin importar lo que piense el investigador sobre las teorías generales ya que debe rendirse a las evidencias.

Todo eso pareciera que no tiene importancia para los fanáticos, que tratan de adaptar todos los resultados y hechos a su concepción política filosófica o a sus intereses ocultos o no.

Una buena definición de fanatismo es: El fanatismo es la pasión exacerbada e irracional hacia algo, sin que el fanático o el grupo de fanáticos toleren su cuestionamiento o estudio. http://es.wikiquote.org/wiki/Fanatismo

De la misma fuente bibliográfica seleccioné las siguientes frases sobre el fanatismo:

• “Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable”. Voltaire

• “Del fanatismo a la barbarie sólo media un paso”. Denis Diderot

• “El fanatismo es la mezcla altamente explosiva de extremismo e imaginación”. Herbert Von Karajan

• “La verdad a menudo sufre más por el fanatismo de sus defensores que por los argumentos de sus detractores”. William Penn

• “El adoctrinamiento y el reclutamiento en el fanatismo, ya sea identitario o religioso, es la forma más brutal y dolorosa de educación para que un niño se convierta en un asesino”. Maite Ruiz

Los fanáticos ideológicos tratan de acomodar los hechos a su ideología en lugar de tomar los hechos en toda su magnitud y realidad incluso cuando contradigan argumentos o posiciones de su ideología. Así, durante la persecución y asesinato de opositores a la brutal dictadura argentina de los años setenta, muchos fanáticos y temerosos de la verdad decían “algo habrán hecho” en referencia a los asesinados; y muchos de los defensores del comunismo o del socialismo, se negaban a ver los millones de crímenes de Stalin o Mao Tse Tung. Recuerdo que en esa época yo estaba estudiando en la universidad, y a esos autodefinidos “ciegos”, se los denominaba irónicamente “idiotas útiles”. Nunca, aunque siendo socialista, justifiqué, ignoré o no quise ver esos crímenes.

En nuestros días el tema de Israel se ha vuelto muy popular y todos opinan efusivamente y apasionadamente sobre su conflicto regional, sepan o no sobre los hechos, es más, cuando llegan nuevos datos, los fanáticos los acomodan y toman posiciones extremas y apasionadas renunciando a analizar esos datos con objetividad.

En situaciones de este tipo, los fanáticos, que lamentablemente han proliferado en forma de pandemia, hacen caso omiso de la realidad y hasta hacen conclusiones falsas con o sin intención distorsionando la realidad. Obviamente carecen de juicio independiente son incapaces de liberarse de sus preconceptos.

Con estupor leo que intelectuales conocidos, periodistas, presidentes de países y hasta improvisados publicadores en redes sociales, usan los términos genocidio y holocausto, cuando supongo quieren referirse a masacres o destrucción, sin detenerse siquiera un instante, a razonar en lo que están diciendo o escribiendo. Del libro titulado Genocidio (E Kahan and Y Taki; Genocidio. First edition, 2006. Published by Nihon Tosho Center Co. LTD. Tokyo), extraigo la siguiente definición que debiera ser prohibido desconocer por los que usan el término:

“Genocidio” es un término definido por la Convención para la Prevención y el Castigo de los Crímenes de Genocidio, artículo 2, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948. El artículo 2 dice: En la presente convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial, o religioso, como tal: (a) Matanza de miembros del grupo; (b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; (c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; (d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; (e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo. Si tratamos de traducir “Genocidio” al japonés, tal como en esa Convención, surge el término “shudan satsugai” en Japonés oficial, pero nosotros nos arriesgamos a usar “tairyo gyakusatsu” como título de este libro, porque las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki destruyeron y mataron no solamente japoneses.

De esa manera es claro entender los genocidios perpetrados por los europeos en América y Australia; por los turcos contra los armenios, por la Alemania Nazi contra judíos, homosexuales, adventistas, gitanos y débiles y enfermos mentales; el exterminio de las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki; el genocidio en Ruanda por intento de exterminio dela población tutsi por parte del gobierno hegemónico hutu de Ruanda en 1994; etc.

Al respecto, es en especialmente inaceptable la posición de presidentes de países como los recientemente firmantes de una declaración que acusa a Israel de genocida tomada en la cumbre del Mercosur, que se realizó en Caracas. Estos presidentes no solamente actúan con doble moralidad deformando lo hechos, sino usando el término genocidio con total ignorancia.

Lo más grave es que si para ellos toda matanza es genocidio, entonces nada es genocidio y se transforman los más grandes idiotas útiles perdonadores de los genocidios.

Si yo fuera Nazi les estaría permanentemente agradecido a Maduro, Cristina Kirchner,de Argentina; Dilma Rousseff, de Brasil; José Mujica, de Uruguay; y Evo Morales, de Bolivia por esta declaración a favor de perdonar los más grandes crímenes de la historia moderna.

Respecto de mis amigos que siempre me llaman “hermano” cuando denuncio el bloqueo a Cuba, la guerra de Vietnam, la agresión de EEUU contra Dominicana, Nicaragua u Guayana, la del petróleo en Irak, la ocupación de Palestina, etc., y se olvidan de preguntar si estoy bien en la guerra porque soy israelí, los perdono porque están confundidos entre amistad y fanatismo ideológico. Cuando pase la guerra volverán a llamarme “hermano”, jaja.

*Prof. Emérito Dr. Ernesto Kahan. Facultad de Medicina. Univ. Tel Aviv. Israel Académico de honor – Academia Internacional de Ciencias, Tecnología, Educación y Humanidades (AICTEH) España. Vicepresidente 1o de la Academia Mundial de Arte y Cultura – Congreso Mundial de Poetas, afiliada a UNESCO. Presidente Honorario de AIELC- Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana. Presidente ISRAEL IPPNW – Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear-IPPNW y delegado a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz 1985 a IPPNW). Vicepresidente-IFLAC – Foro Internacional para la Literatura y la Cultura de Paz. Presidente Ejecutivo Colegiado UHE- Unión Hispanoamericana de Escritores

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“La Torre de Babel Ediciones”, es un proyecto editorial independiente, que propone la divulgación de autores isarelíes contemporáneos que escriben en español. Relatos, poemas y entrevistas. Novela histórica basada en hechos reales. Poesía erótica. Diferentes géneros para mirar esta sociedad.

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