ISRAEL LATINA

Magazine virtual ISSN: 1565-7442, 2da. Etapa

“El conflicto del Medio Oriente, antisemitismo y el Holocausto”,

A continuación abordamos algunas de las formas en las que el término Holocausto y algunos conceptos relacionados han sido usados incorrectamente durante la operación llevada a cabo por Israel contra Hamás.

Plano de barracón en Birkenau

¿Es posible comparar la operación que Israel está llevando a cabo contra Hamás con el Holocausto?

Las pérdidas de vidas de civiles son deplorables en cualquier guerra, incluida ésta. Sin embargo la situación en Gaza no guarda comparación de ninguna manera con el Holocausto o un genocidio. Durante el Holocausto alrededor de seis millones de judíos fueron asesinados sistemáticamente por personas que estaban convencidas de que sus muertes eran necesarias para el bien de la humanidad. Se establecieron campos de exterminio específicamente diseñados para asesinar con un método industrial hombres, mujeres y niños judíos. En otros campos creados por los nazis los judíos (y en algunos casos otros no judíos) fueron desprovistos intencionalmente de su dignidad humana básica y libertad y, casi siempre, obligados a trabajar hasta la muerte, dado que eran considerados menos que humanos y su muerte era considerada un hecho aconsejable. Actualmente Gaza está envuelta en combates violentos y sus habitantes sufren enormemente debido a la forma insensible en que Hamás los forzó a participar de una guerra, pero no están siendo asesinados en masa u obligados a trabajar hasta morir. El objetivo de los nazis era asesinar a cada judío en Europa, y de hecho del mundo, lo que constituía una política de eliminación sistemática de todos los judíos – hombres, mujeres y niños- simplemente por el hecho de ser judíos.

Mientras el conflicto entre los palestinos e Israel puede ser visto como una contienda relacionada con suelo y soberanía, con cuestiones tangibles y una larga y amarga historia, Hamás pregona la liquidación de Israel y la matanza de la mayor cantidad posible de sus habitantes. Como tal Hamás es un movimiento terrorista antisemita y genocida. Actualmente Israel está involucrado en una operación militar para impedir que Hamás pueda concretar sus intenciones asesinas. A pesar de la trágica matanza que implica la guerra de ninguna manera se puede considerar que Israel estuviese perpetrando un Holocausto.

¿Qué es un genocidio y por qué la presente operación en Gaza no puede ser considerada un genocidio?

En el discurso público el término genocidio se extiende más allá de su definición legal. En el habla común es utilizado a menudo equivocadamente para describir cualquier tipo de operación militar en la que se producen bajas civiles, sin tomar en cuenta la causa, efecto e intención reales. Esto es usado para desdibujar la realidad de los eventos para conseguir efectos propagandísticos.

La definición del crimen de genocidio –tal como fue adoptada por las Naciones Unidas en diciembre de 1948- es más específica. Contiene dos partes: la primera se refiere a la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal. La segunda es acerca de la intención de destruir la habilidad del grupo de existir como tal a través de matanzas masivas seleccionadas, destrucción del liderazgo político o cultural y la destrucción de la cultura. Las dos partes no son idénticas pero están obviamente relacionadas. La primera parte de la definición describe bastante cercanamente lo que los nazis y sus asociados intentaron hacer con los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, y lo que llegó a ser conocido como el Holocausto. La segunda parte se aplica a una lista bastante larga de eventos históricos que deben ser considerados como genocidios.

De acuerdo a la definición de las Naciones Unidas, y los hechos sobre el terreno, el término “genocidio” no es relevante a la situación actual de guerra en Gaza. El acta constitutiva de Hamás, sin embargo, que bulle de invectivas antisemitas, tomadas frecuentemente del vocabulario nazi, y llama a la destrucción de Israel, puede ser considerada genocida.

¿Debe denominarse a Gaza como un “campo de exterminio o campo de muerte nazi”?

Millones de judíos fueron asesinados de una manera industrial en los campos de exterminio nazis, por personas que creían que su muerte era necesaria para la supervivencia de la humanidad. En otros campos nazis judíos (y también no judíos) fueron privados de su dignidad humana básica y su libertad y, casi siempre, torturados y forzados a trabajar hasta morir porque eran considerados menos que humanos, y su muerte una cosa deseable. Por ejemplo, en el campo de exterminio de Belzec fueron aniquilados alrededor de 500.000 judíos; sólo uno sobrevivió para contar su historia. En Mauthausen, el campo de concentración que era considerado por el régimen nazi de ser el más brutal, aproximadamente un tercio de los prisioneros fueron muertos. Gaza no guarda absolutamente ningún paralelo con los campos nazis. La lucha que actualmente desola a Gaza ha causado a sus habitantes un enorme sufrimiento por la forma cruel en que Hamás los involucró en la guerra. Israel no tuvo ninguna intención de asesinar, torturar  o someter a trabajos forzados a los civiles de Gaza.

Comparar a Gaza con los campos nazis es una afrenta a todas las víctimas de estos y una falsificación demagógica de la historia.

¿Debemos considerar a Gaza un gueto?

En los guetos europeos de la Segunda Guerra Mundial los judíos pasaron hambre y sufrieron un trato brutal y abusivo de parte de los nazis. Guetos fueron establecidos para aislar a los judíos como paso previo a una solución final de lo que fue llamado “el problema judío”. Fueron diseñados para separar a los judíos de su entorno y encerrarlos, suministrar mano de obra gratuita al régimen nazi y, después de la adopción de la política de matanza sistemática, servir de canal para la deportación a los campos de exterminio. También se convirtieron en sitios de muerte masiva deliberada, causada por enfermedades epidémicas provocadas por la ausencia de condiciones sanitarias elementales, inanición y malnutrición y hacinamiento extremos. Por ejemplo, en el gueto de Varsovia los judíos recibían una ración equivalente a 184 calorías diarias; no había prácticamente medicinas; casi el 30% de los habitantes estaban amontonados en menos del 3% de la superficie de la ciudad, lo cual era causa primordial de las severas condiciones que imperaban; redadas y asesinatos eran una realidad constante.

Por el contrario la evolución de un bloqueo parcial de Gaza llevado a cabo por Israel y Egipto está sostenida por consideraciones geopolíticas y necesidades de seguridad, y las circunstancias de los habitantes de Gaza han sido afectadas enormemente por las prioridades definidas por sus líderes, que prefieren armarse antes de velar por el bienestar de sus propios ciudadanos. En realidad, a pesar del bloqueo, implementado para impedir que Hamás no reciba misiles, Israel y la comunidad internacional suministran miles de millones de dólares de asistencia, en la forma de dinero, comida, medicinas, y otros ítems. Como se a hecho evidente mucha de esa ayuda fue usada para conseguir armas, preparar túneles destinados a asesinar civiles y otras actividades terroristas.

Gaza no se parece de ningún modo a un gueto, a pesar de que algunas personas son propensas a usar esa terminología en forma tergiversada. La situación en Gaza contiene aspectos únicos y complejos y debe ser examinada por lo que realmente es.

¿Es toda crítica a Israel antisemitismo?

No, de ningún modo. Primero y principal Israel es un estado democrático en el cual se expresan libremente una amplia gama de opiniones en la prensa y otros medios. Es un sello distintivo de la democracia que los ciudadanos puedan criticar las políticas del gobierno. La crítica se convierte en antisemitismo cuando repudia el derecho del pueblo judío a tener un estado propio: cuando utiliza retórica repleta de estereotipos antijudíos o compara a Israel con los nazis; cuando juzga a Israel con patrones diferentes a los de otras naciones; y cuando está basada intencionadamente en mentiras y distorsiones.  

Copyright © Yad Vashem 2014 – Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto

Fuente: http://www.yadvashem.org/yv/es/holocaust/antisemitism/faqs.asp

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“La Torre de Babel Ediciones”

“La Torre de Babel Ediciones”, es un proyecto editorial independiente, que propone la divulgación de autores isarelíes contemporáneos que escriben en español. Relatos, poemas y entrevistas. Novela histórica basada en hechos reales. Poesía erótica. Diferentes géneros para mirar esta sociedad.

Goodreads

“El último día”, Mina Weil

Monfalcone, en el noroeste de Italia, 1938.Una familia judía feliz. Una muchacha y las tiernas confusiones de la adolescencia. De repente, el aire se enrarece, los bordes de la realidad se resquebrajan; una ley anula los derechos de los judíos y los declara subhumanos. Antiguos fantasmas de muerte y dolor regresan desde relatos que parecían sólo eso, viejas historias. El exilio apresurado se vuelve la única alternativa. Hay, entonces, que abandonarlo todo, demoler, deshacer lo que era, tan naturalmente, la vida. Hay que hacerse adulto antes de haber dejado de ser niño. Habrá un último día en a escuela y en la casa, habrá un puerto y un barco, habrá la vaga imagen de una Argentina de la que sólo se conoce el sabor de ciertos caramelos de nombre divertido. En las maletas apenas cabe lo imprescindible – y también los símbolos lo son: la valijita de cartón de un fugitivo de otra guerra, los candelabros de Shabat envueltos en los decretos antijudíos. Desde la cubierta del barco, reiterando sin saberlo la antigua mirada del desterrado, Anna aprende definitivamente que la vieja Historia es parte de su propia biografía. “El último día” es un relato de amores naturales y violencias incomprensibles, de bruscos crecimientos y envejecimientos prematuros. No hay en él rencor o estridencias, sino una dolida denuncia y, sobre todo, la apretada nostalgia que desea recuperar y preservar, mediante la palabra amorosa, lo que nunca debió perderse del modo en que se perdió. Florinda Friedman Goldberg. (Docente e investigadora de Literatura Latinoamericana Universidad Hebrea de Jerusalén y Universidad de Tel Aviv)

“Juglarías” …un poeta en Israel…

Juglarías, la poesía de los hombres y mujeres que abrazan el devenir vital con intensidad estableciendo ese vínculo maravilloso entre vida y literatura. Y pese a la presión del docto en la torre de su castillo, las juglarías se convierten enclerecias, y los hombres y mujeres que las escriben en sabios de sangre instruída con una analítica sanguínea desbordante de historias y experiencias. El texto Juglarías, un poeta en Israel, está escrito entre duelos y quebrantos, entre alegrías y entusiasmos y con una prosa poética natural y profunda. La lírica de Juan Zapato, su autor, es realista, a veces agnóstica en cuanto a lo ulterior; otras de poso infantil ante lo pretérito, en otros casos, como en sus relatos, de tono antropológico pero sin la ausencia de una mirada poética. Todo un testimonio vital fundamentado en el tiempo y el espacio de los años que han pasado desde el inicio de la vida del autor en Argentina a la madurez en Israel tras su aliá. Vida y literatura, elementos inseparables. Textos que nacen del devenir diario y que Juan Zapato ofrece al lector para humanizarse y humanizarnos. Esperanza, a veces casi agotada, la que el autor nos desvela ante el conflicto de su tierra, y saltos a la metáfora vital y a la ataraxia, para descansar de tanto nudo gordiano. Juglarías, un poeta en Israel es vida, un cuaderno de viaje al fin de al cabo. Es una muestra de cómo Juan Zapato hace literatura de su experiencia escogiendo segmentos de aquel momento y aquel lugar que, por un pequeño capricho del cosmos, destacaron sobre otros para ser contados en prosa o poesía. Jesús Sordo Medina (Revista Homo Homini Sacra Res)

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