ISRAEL LATINA

Magazine virtual ISSN: 1565-7442, 2da. Etapa

“La atrocidad islámica en Francia”, David Mandel

CharlieHebdoEn el año 1980, el entonces Primer Ministro de Francia, Raymond Barre, comentando una bomba que reventó en la entrada de una sinagoga y mató a cuatro transeúntes, dijo “La intención de los terroristas era matar a judíos, pero, en vez, murieron cuatro franceses inocentes”.

Hasta ahora los ataques terroristas en Francia fueron sólo contra los judíos, pero, al igual que lo que ocurrió en la época nazi, lo que comienza contra los judíos se extiende luego a “personas inocentes”. Ayer, tres fanáticos islámicos atacaron las oficinas de una revista satírica en París y mataron a doce personas, (“once inocentes y un judío”, habría dicho Barre).

Francia, hace un par de semanas, presentó una propuesta al Consejo de Seguridad que tomaba en cuenta las legítimas necesidades de seguridad de Israel, pero, cuando los palestinos insistieron en su propia propuesta, los franceses sumisamente retiraron la de ellos y votaron a favor de la propuesta palestina. En otras palabras, votaron a favor de la creación de un Estado que, tan pronto tenga elecciones, elegirá, según todas las encuestas, un régimen dominado por Hamás, una organización terrorista genocida cuya constitución exige la destrucción de Israel y el exterminio de los judíos, parte de la Hermandad Musulmana, que varios países árabes han declarado fuera de la ley.

El ataque de fanáticos islámicos a la revista demuestra que no aprecian el gesto francés ni sienten ninguna gratitud a Francia por simpatizar con los palestinos. ¿Podría ser que no es la causa palestina lo que motiva, o lo único que motiva, los ataques terroristas en los países occidentales, (Londres 2005 y 2013, Madrid 2004, Nueva York 2001, Boston 2013, Ámsterdam 2004, Sydney 2014, etc.)?

En julio del 2014 tanto el Presidente Hollande como el Primer Ministro Manuel Valls declararon que “no permitiremos que el conflicto israelí-palestino se importe a Francia” en vez de decir “no permitiremos la agresión musulmana contra los judíos en Francia”. Sinagogas han sido atacadas, pero nunca una mezquita. Judíos han sido asesinados, atacados, mujeres violadas, por musulmanes, pero ni un solo musulmán ha sido asesinado, atacado o violado por judíos. Miles de musulmanes marcharon en París pidiendo “muerte a los judíos”. Ni un solo judío marchó pidiendo muerte a los musulmanes.

Francia está pagando, y, lamentablemente seguirá pagando, el precio de haber permitido la inmigración descontrolada de millones de islámicos, que, en vez de adaptarse a la cultura francesa, quieren imponer, algunos de ellos por la fuerza y el terror, su propia cultura y su religión a los franceses.

En octubre del año 732, Carlos Martel (a quien los cronistas de la época dieron el apodo de “Martillo” en recuerdo de los Macabeos) venció a los ejércitos árabes en la Batalla de Tours (también llamada Batalla de Poitiers), y así detuvo el avance árabe en Europa. Los gobiernos franceses de hoy dan la impresión de que, en vez de seguir el ejemplo de Carlos Martel, están inspirados por el Primer Ministro Édouard Daladier, quien, junto con su colega británico Chamberlain, en setiembre de 1938, se sometió sin protestas a las exigencias de Hitler y abandonó a Checoslovaquia. El resultado: Francia fue conquistada por los nazis, y si no hubiese sido por Estados Unidos, hoy estarían hablando alemán en Francia en vez de francés.

10% de la población de Francia, cuyos reyes tenían el título de “Rey Cristianísimo”, son musulmanes, muchos de los cuales quieren imponer su religión, su cultura, y sus leyes religiosas al país que los acogió generosamente. Si Francia quiere sobrevivir como país de cultura occidental, democrático y libre, debe entender que hay límites a la tolerancia. Debe controlar la inmigración y educar a los hijos de los inmigrantes en los valores tradicionalmente franceses.

Pero, posiblemente, ya es demasiado tarde.

David Mandel© Mi Enfoque #538, Enero 8, 2015,

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3 comentarios el ““La atrocidad islámica en Francia”, David Mandel

  1. rosalba
    9 enero, 2015

    solo les quiero desir a francia y a todos los paises europeos que cuando quieran controlar esta situacion sera demaciado tarde ,yo creo que ya lo es ya que los musulmanes se estan apoderando del mundo y no se dan cuenta ,por dios habran los ojos shalom

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  2. Carolina
    10 enero, 2015

    Como hago para que me lleguen actualizaciones del blog a mi casilla de mail ??

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    • Juan Zapato
      11 enero, 2015

      Carolina, muchas gracias por su interés.
      La manera que tiene para recibir las actualizaciones a medida que se produzcan, es dándose de alta en la parte inferior del blog donde dice “Sigue el blog por Email” y pulsar en el botón que dice “SEGUIR”.

      Me gusta

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“La Torre de Babel Ediciones”

“La Torre de Babel Ediciones”, es un proyecto editorial independiente, que propone la divulgación de autores isarelíes contemporáneos que escriben en español. Relatos, poemas y entrevistas. Novela histórica basada en hechos reales. Poesía erótica. Diferentes géneros para mirar esta sociedad.

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“El último día”, Mina Weil

Monfalcone, en el noroeste de Italia, 1938.Una familia judía feliz. Una muchacha y las tiernas confusiones de la adolescencia. De repente, el aire se enrarece, los bordes de la realidad se resquebrajan; una ley anula los derechos de los judíos y los declara subhumanos. Antiguos fantasmas de muerte y dolor regresan desde relatos que parecían sólo eso, viejas historias. El exilio apresurado se vuelve la única alternativa. Hay, entonces, que abandonarlo todo, demoler, deshacer lo que era, tan naturalmente, la vida. Hay que hacerse adulto antes de haber dejado de ser niño. Habrá un último día en a escuela y en la casa, habrá un puerto y un barco, habrá la vaga imagen de una Argentina de la que sólo se conoce el sabor de ciertos caramelos de nombre divertido. En las maletas apenas cabe lo imprescindible – y también los símbolos lo son: la valijita de cartón de un fugitivo de otra guerra, los candelabros de Shabat envueltos en los decretos antijudíos. Desde la cubierta del barco, reiterando sin saberlo la antigua mirada del desterrado, Anna aprende definitivamente que la vieja Historia es parte de su propia biografía. “El último día” es un relato de amores naturales y violencias incomprensibles, de bruscos crecimientos y envejecimientos prematuros. No hay en él rencor o estridencias, sino una dolida denuncia y, sobre todo, la apretada nostalgia que desea recuperar y preservar, mediante la palabra amorosa, lo que nunca debió perderse del modo en que se perdió. Florinda Friedman Goldberg. (Docente e investigadora de Literatura Latinoamericana Universidad Hebrea de Jerusalén y Universidad de Tel Aviv)

“Juglarías” …un poeta en Israel…

Juglarías, la poesía de los hombres y mujeres que abrazan el devenir vital con intensidad estableciendo ese vínculo maravilloso entre vida y literatura. Y pese a la presión del docto en la torre de su castillo, las juglarías se convierten enclerecias, y los hombres y mujeres que las escriben en sabios de sangre instruída con una analítica sanguínea desbordante de historias y experiencias. El texto Juglarías, un poeta en Israel, está escrito entre duelos y quebrantos, entre alegrías y entusiasmos y con una prosa poética natural y profunda. La lírica de Juan Zapato, su autor, es realista, a veces agnóstica en cuanto a lo ulterior; otras de poso infantil ante lo pretérito, en otros casos, como en sus relatos, de tono antropológico pero sin la ausencia de una mirada poética. Todo un testimonio vital fundamentado en el tiempo y el espacio de los años que han pasado desde el inicio de la vida del autor en Argentina a la madurez en Israel tras su aliá. Vida y literatura, elementos inseparables. Textos que nacen del devenir diario y que Juan Zapato ofrece al lector para humanizarse y humanizarnos. Esperanza, a veces casi agotada, la que el autor nos desvela ante el conflicto de su tierra, y saltos a la metáfora vital y a la ataraxia, para descansar de tanto nudo gordiano. Juglarías, un poeta en Israel es vida, un cuaderno de viaje al fin de al cabo. Es una muestra de cómo Juan Zapato hace literatura de su experiencia escogiendo segmentos de aquel momento y aquel lugar que, por un pequeño capricho del cosmos, destacaron sobre otros para ser contados en prosa o poesía. Jesús Sordo Medina (Revista Homo Homini Sacra Res)

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